TESTIMONIOS

ELLAS HAN CONFIADO
EN MI

Mi experiencia con la técnica Alexander,ha sido de descubrimiento muy positivo,cosas sencillas del día a día que no hacemos bien con nuestro cuerpo,y que la técnica me  ayuda a corregir para mejor calidad de vida,las clases son realmente confortables, y beneficiosas,y eso se nota al terminar de hacer la técnica,animo a todos a probar la técnica,siempre con buenos profesionales,en este caso como lo es Laura,gracias por aportar bienestar a mi vida.

Dami Rodado
Pintora Artesana de Abanicos

A través de mi experiencia como practicante y profesora de yoga y a medida que he ido profundizando, me he dado cuenta de sus múltiples beneficios y de cómo podemos acercarnos más a lo que somos traspasando las fronteras de lo físico y de lo mental. Sin embargo, cuando empecé a aprender la Técnica Alexander e interiorizarla, sentí una libertad física y mental infinitas que al principio me impedían seguir practicando yoga, pues no sabía controlar o armonizar mis tensiones internas con las posturas que estaba realizando y surgieron muchos bloqueos y muchas preguntas.

Con el tiempo, sin embargo, he continuado por ambos caminos, los he ido sintiendo y he entendido cómo se complementan, cómo forman parte de la misma melodía armoniosa que me sirve para avanzar y fluir con la vida.

De hecho, el yoga surgió hace miles de años en una cultura muy diferente a la nuestra en la que las personas no vivían tan estresadas, ni alteradas por tantos estímulos, obligaciones y apariencias.

En la actualidad pasamos muchas horas sentados, casi sin movernos, y nuestro cuerpo se llena de rigidez, no sólo por la falta de movimiento, sino también por todas las tensiones mentales que vamos acumulando en músculos, articulaciones y en realidad, en cada parte, órgano y célula del cuerpo. Por lo tanto, cuando empezamos una clase de yoga no partimos de una postura neutra y natural, sino todo lo contrario, nuestra mente está normalmente muy agitada y nuestro cuerpo demasiado contraído y tenso.

La Técnica Alexander nos puede ayudar mucho a iniciar las clases de yoga de una manera más natural, conectando con nosotros mismos de una forma más intensa desde el principio y con el mínimo esfuerzo. Podemos aprovechar realmente la fuerza antigravedad que nos mantiene y nos sujeta en la vertical sin necesidad de tensar poco o mucho ninguna parte del cuerpo, ya que gracias a ella podemos dejar que se suelte la musculatura superficial y se active automáticamente la musculatura profunda que reacciona de forma espontánea ante la gravedad. 

Esta técnica que se basa en el dejar de hacer, nos puede ayudar mucho especialmente en nuestra cultura occidental en la que continuamente estamos haciendo y pensando miles de cosas, pues ni siquiera concebimos la idea de no hacer nada, de dejar que las cosas sucedan y que nuestro cuerpo vuelva a su estado natural.

Además, durante la práctica de yoga, la Técnica Alexander nos dará una conciencia mucho más intensa y seremos capaces de notar las tensiones que generamos en cada postura y podremos ir suavizándolas sin hacer nada. Tan sólo llevando nuestra atención  a estas zonas y a través de visualizaciones, podremos dejar que todo nuestro cuerpo se afloje y se suelte para que los estiramientos y las contracciones sean más progresivos y menos forzados. Esta concentración tan profunda ayudará también a que nuestra mente, continuamente activa, se vaya centrando y sosegando para que el yoga nos ayude a ver la realidad tal y como es.

Por lo tanto, para mí el yoga y la Técnica Alexander son muy importantes, pues por una parte, la Técnica nos ayuda a tener más presencia, soltando todo lo que no nos sirve o no forma parte de nosotros y conectando más fácilmente con el momento presente. Es como romper una gran barrera física y mental que nos impide conocernos realmente y a partir de aquí, el yoga tendrá un camino más fluido hacia nuestro interior, nos permitirá profundizar en nosotros y conectar de una manera más suave y auténtica con nuestra propia esencia.

Además, gracias a la Técnica Alexander podemos llevar a la vida cotidiana la conciencia intensa que se consigue durante una clase de yoga, pues nos ayuda a desarrollar una observación constante de nosotros mismos y de nuestro entorno.

Eva Alcaraz
Profesora de Yoga y de Italiano

Mi interés por la Técnica Alexander venía de mucho tiempo atrás. Había leído sobre ella y tenía la intuición de que en mí sería muy beneficiosa, ya que suelo acumular mucha tensión en la parte en la parte superior de mi espalda. Por fin, muchos años después, llegó el momento de poder ponerla en práctica con Laura, a quien conocía como alumna mía, y quien, paradójicamente, ahora se convertía en mi maestra. Efectivamente, pude comprobar que mi intuición era cierta. Desde el primer minuto sentí cómo mi cuello se liberaba, salía de las clases con la sensación de ligereza y liberación, como si me elevara.

Enseguida puse en práctica ciertos cambios en mi vida cotidiana, como adquirir más conciencia de cómo llevaba el bolso de mano, rectificar mi posición al sentarme, o cambiar la disposición de algún mobiliario de casa. Siempre con la mente más despierta a cómo podía aplicarlo en las acciones cotidianas, o fijándome en los demás y en cómo castigaban su cuerpo. Me llamaba particularmente la atención, cuando iba a la peluquería, de cómo los profesionales de este sector trabajan continuamente en posturas tan dañinas para su espalda, y lo fácil que sería poder mejorar su calidad de vida en el trabajo.

 Al poco tiempo de acabar las sesiones, me preguntó una alumna del grupo de teatro cómo podía estar sentada en el suelo con la espalda tan recta, lo cual me produjo una gran satisfacción. No sólo yo notaba los beneficios, sino que también lo podían observar personas de mi alrededor.

 Sin embargo, el cambio más profundo que realicé fue en la postura que adoptaba al dormir. Intento poner en práctica y mantener en el tiempo todos los nuevos hábitos adquiridos. 

Creo que sería fantástico poder recibir clases de la Ténica periódicamente. Yo misma la he recomendado a personas que han sufrido un grave accidente, y aunque ya no practique el descanso activo de forma continuada, sí acudo a ella cuando creo que mi cuerpo la necesita. En general, ha provocado en mí una mayor higiene corporal, la sigo teniendo muy presente en mi vida y ha mejorado de forma considerable mis dolores de espalda.

Xus Gomar
Actriz

UNA NUEVA VIDA AHORA

“Cuando pierdes contacto con la quietud interior pierdes contacto contigo mismo
y cuando pierdes contacto contigo mismo te pierdes en el mundo”.

¿Te atreves a liberar tu cuerpo mente?